El pobre sistema público de transporte de Zaragoza sufre un gran tijeretazo, así, como suena. En vez de apoyarlo e invertir en él, simplemente se lo cargan un poco más (más de lo que estaba).
¿La excusa? Pues la de siempre, la crisis. El Excmo Ayuntamiento de Zaragoza, con el incompetente Juan Alberto Belloch a la cabeza, ha decidido que en vez de recortar sus abultados e innecesarios sueldos, gastos y despilfarros varios, es mejor recortarle al ciudadano y planea ahorrarse cerca de 3 millones de euros recortando en transporte público.
Puedo entender que se cobre el Buho Bus (hasta ahora gratuito), pero lo que no se debe de hacer es recortar autobuses en una ciudad ya de por si maltratada en cuestión de transporte.
Las medidas a tomar es la desaparición de la línea C6 y 128 (reforzando con 1 autobús más la línea 28), haciendo casi desaparecer la línea 48 (sólo funcionará miercoles y domingos), recortar las líneas 23, 30, 35 y 40 quitando 1 autobús y reduciendo autobuses en general los días festivos.
¿Que implica esto? ¿Que va a hacer Tuzsa? Dejar de pagar horas extras y forzar jubilaciones. Del tema de las horas extras, pues como que me da igual, soy del pensamiento que no deberían hacerse (si son generalizadas, se debería contratar a más personal), el tema de las jubilaciones anticipadas si que lo veo mal, ya que en definitiva es empleo que se destruye, parados que no pueden optar a un trabajo en la empresa. En definitiva, como siempre pagamos el pato los curritos y ciudadanos en general, mientras la clase política vive en su mundo de fantasía, donde todo es maravilloso.
De todas las medidas, la única coherente, como vecino afectado, es la supresión de la línea 128, una línea a todas luces innecesaria desde que nació, más valdría haber reforzado desde un principio la línea 28 y apostar por una calidad del servicio que poner una lanzadera que nunca cumplía su cometido. Ahora bien, reforzar la línea 28 con un único autobús me parece una tomadura de pelo.
Lo que se equivoca de pleno el Ayuntamiento es en plantear el transporte público como un negocio. El transporte público al ser un servicio al ciudadano, debería ser pensado para que diera perdidas, es decir dar un buen servicio y dejarse de tonterías de ahogar al conductor con seguir horarios que son imposibles de cumplir, frecuencias de película de ciencia ficción que no se cumplen en la vida, horas punta horrorosas por sistema, recorte de líneas (como está el billete hora, haz trasbordo, nos da igual que tardes 2h en llegar a tu destino).
Así nos va, con estos incompetentes en el poder….